¿Qué son las patologías en estructuras de hormigón armado?

Patologías en estructuras de hormigón armado

A la hora de realizar cualquier tipo de construcción, las tipologías estructurales más habituales suelen ser aquellas realizadas con hormigón armado. Y es que el coste del material, acompañado de las ventajas que aporta en cuanto a rigidez y comportamiento ante los agentes atmosféricos comparado con otras estructuras, lo hacen una opción perfecta.

El hecho de tratarse de un tipo de estructuras muy recomendadas no les hace estar exentas de contratiempos. Y es que también es posible que aparezcan patologías en el hormigón armado por diversas causas,  lo que obligará a realizar diversos trabajos de protección y reparación para evitarlas o solventarlas.

Desde Lemara, en esta artículo te explicamos las causas principales de la aparición de las patologías en hormigón armado, así como las consecuencias en las que pueden derivar.

¿Por qué aparecen patologías en el hormigón?

Es cierto que el hormigón está considerado como un material estable y duradero. No obstante, no hay que olvidar que se trata de un material poroso, por lo que es permeable y penetrable. Su resistencia dependerá tanto de las propiedades del material, como de su aplicación y su exposición al medio ambiente.

Las patologías en el hormigón armado pueden aparecer a consecuencia de varias causas:

Daños previos a la ejecución o durante ésta

  • Fallos de diseño:
    • Patrón incorrecto en las juntas y/o juntas mal dimensionadas.
    • Fallos en el cálculo del armado y/o estimación de las cargas.
    • Estructuras esbeltas.
    • Elección incorrecta del hormigón.
  • Errores en la fórmula del hormigón:
    • Cemento equivocado.
    • Composición incorrecta de los áridos.
    • Relación a/c.
  • Mala ejecución en la obra:
    • Mal curado.
    • Recubrimiento insuficiente.
    • Compactado defectuoso.
    • Exceso de lechada superficial.

Daños tras la construcción

  • Estrés mecánico:
    • Agua a gran velocidad.
    • Partículas abrasivas en el agua.
    • Sobrecargas (estáticas y/o dinámicas).
  • Estrés físico o térmico:
    • Daños causados por el fuego.
    • Cambios en la temperatura.
    • Ciclos de hielo y/o deshielo.
  • Impacto químico:
    • Ácidos o cloruros.
    • Ataque del suelo y agua (sulfatos, ácido carbónico…).
    • Agresividad del aire debido al CO2 y SO2.
  • Impacto biológico (animales, plantas, líquenes…=).

Patologías en el hormigón: consecuencias

Si se dan estas causas y se produce la aparición de las patologías en el hormigón armado, las consecuencias finales acaba siendo la corrosión y/o la degradación del hormigón.

Corrosión de las armaduras por descenso del pH

Un material como el hormigón tiene un pH>12, lo que permite que las armaduras protegerse de la oxidación. El problema sucede cuando se da la carbonatación del hormigón.

La carbonatación del hormigón supone que el pH desciende de 12 a 9 y, por tanto, la protección empieza a perderse. Esto sucede cuando se forma el carbonato cálcico CaCO3.

Si esto sucede y la armadura se oxida, se dará paso a pérdidas en el acero y tensión en el hormigón, lo que derivará en que acabe rompiéndose.

Corrosión de las armaduras por cloruros

La corrosión por cloruros es otra de las patología en el hormigón. Ésta se produce a causa de la disolución de las armaduras ante un ataque de cloruros.

El hormigón empieza a corroerse con un picado que parece puntual, pero que acaba con la pérdida total del armado. Es difícil detectarlo porque no sé ve en el exterior.

Las consecuencias de esta patología es la pérdida de la sección de acero de la armadura.

Explosión por sulfatos

El hormigón está compuesto por aluminato tricálcico y, este, reacciona con sulfatos y con el agua. Como consecuencia se forma la etringita y el tamaño del cemento aumenta.

Esta patología en hormigón armado se da como consecuencia de una explosión de la estructura.

Pérdida de la sección de acero

Esta última patología que puede producirse en las estructuras de hormigón supone la pérdida de la resistencia. Por lo que, o bien se sustituye la estructura de hormigón, o se realiza un refuerzo complementario para recuperar la resistencia necesaria.

Si las patologías fueran consecuencia de errores en el cálculo, el diseño, las sobrecargas o los cambios en el uso, también será necesario intervenir con un refuerzo estructural. Aunque no se produzca la pérdida de la sección, el refuerzo mejorará la estructura.

Estas son algunas de las causas y consecuencias de las patologías en el hormigón y, los refuerzos de fibra de carbono son la mejor solución.

A la hora de realizar cualquier tipo de refuerzo estructural de hormigón para solventarlas, deberás con un equipo de profesionales expertos. En ese sentido, en Lemara estamos totalmente capacitados para llevarlo a cabo y asegurarte los mejores resultados. ¡Contáctanos y soluciona tus patologías en hormigón armado!

La puntuación de los usuarios es
[Total: 1 Media: 5]