Impermeabilizaciones

Uno de los problemas más habituales en la construcción es la aparición de filtraciones y fugas de agua a través de la envolvente de las construcciones. Esta situación, crea diferentes patologías en la estructura e interior de las edificaciones, de modo que debemos prestar especial atención a la impermeabilización, tratándola no sólo como una parte más del proceso constructivo, sino como parte fundamental del mismo.La primera medida para evitar los daños producidos por el agua, es evitar que ésta pueda penetrar dentro de nuestro edificio. La impermeabilización exterior es como la piel de nuestra construcción. Una buena elección de la misma, así como su buena ejecución, permitirá que ésta sea efectiva, no siendo necesario, en condiciones normales, ningún tratamiento más.

Por este motivo es necesario concienciarse de que no se debe escatimar en la inversión dedicada a esta partida, ya que su buen funcionamiento finalmente revertirá en un ahorro real a lo largo de los años. Hay que tener en cuenta que los daños producidos por el agua pueden desembocar en graves problemas estructurales con altísimos costes de reparación.

Dentro de las impermeabilizaciones de una edificación, en función de la zona a actuar, podemos distinguir fundamentalmente los siguientes tipos:

  • impermeabilización de cimentaciones

  • impermeabilización de de cubiertas

  • impermeabilización de depósitos, piscinas, aljibes…

En función del producto impermeabilizante utilizado, podemos establecer la siguiente clasificación general:

  • láminas y emulsiones asfálticas

  • pinturas (clorocaucho o similares)

  • láminas sintéticas (PVC, EPDM,…)

  • membranas poliméricas (poliurea, poliuretano…)

  • morteros especiales impermeabilizantes (rígidos o elásticos)

  • morteros osmóticos

  • mantas de bentonita (para cimentaciones)

Cualquiera de estos sistemas tiene su campo de aplicación, debiendo estudiar detenidamente qué producto se adecua a las necesidades de nuestra impermeabilización. Para ello tendremos que hacernos las siguientes preguntas:

  • ¿La impermeabilización va a quedar vista o estará protegida?
  • ¿Tiene que ser un sistema adherido o bien flotante?
  • ¿Que solicitaciones mecánicas va a soportar?
  • ¿Tiene que tener alguna resistencia química especial?
  • ¿Requiere algún mantenimiento?
  • ¿Necesita tener una estética determinada?

Sólo las respuestas a las preguntas anteriores, así como cualquier otra que nos podamos plantear, dará como fruto el éxito de nuestra impermeabilización, tanto en funcionalidad como en durabilidad.

Cabe destacar la importancia de los tratamientos impermeabilizantes en las cimentaciones, muchas veces olvidados ya en la fase de proyecto, puesto que un error o defecto en esta zona creará un problema que solo se podrá resolver, llegado el momento, con tratamientos mucho menos económicos, como pueden ser las inyecciones.

Otro aspecto a tener muy en cuenta, es el tratamiento de las juntas y puntos singulares como parte fundamental de la impermeabilización. Hay diferentes soluciones en el mercado, siendo las más habituales los sellados con masillas o la colocación de bandas elásticas (TPE, EPDM…).

En LEMARA RESTAURACIONES, estudiamos y analizamos cada caso con detenimiento, en función de la técnica y de la experiencia adquirida en nuestra dilatada trayectoria, para dar la mejor solución desde el punto de vista funcional y económico. Proponemos y aplicamos cualquier solución y en cualquier fase de la ejecución de una obra, siempre al día de los últimos materiales y técnicas constructivas, para dar respuesta a las, cada vez más exigentes necesidades de nuestros clientes.

15/08/2017

Poliurea

14/08/2017

Impermeabilización de cubiertas

14/08/2017
sellado de juntas

Sellado de juntas

14/08/2017
obra publica

Obras públicas

14/08/2017
mortero impermeabilizante

Mortero impermeabilizante