Impermeabilización de cubiertas

Uno de los problemas más habituales en las edificaciones, es la filtración del agua de lluvia por las cubiertas, pudiendo causar daños no sólo en el interior de las viviendas, sino también en la propia estructura, al producirse la oxidación de las armaduras.

Por este motivo, es fundamental ejecutar una buena impermeabilización de cubierta, que garantice no sólo la estanqueidad de la misma, sino también una durabilidad y resistencia ante los cambios de temperatura y agentes climatológicos en general.

El importe de la partida dedicada a la impermeabilización de las cubiertas no se debe asumir como un gasto más, sino como una inversión necesaria para evitar futuras complicaciones, que, en muchos casos, derivarán en reparaciones que pueden ser muy complejas y costosas.

Dentro de los sistemas más habituales para impermeabilizar una cubierta, podemos encontrar las pintura de clorocaucho y las láminas bituminosas.

Pinturas de clorocaucho (caucho clorado)

Este es el sistema más económico, tanto desde el punto de vista del material, como de la mano de obra. Es un sistema fácil de aplicar, debido a que es similar a la ejecución de una pintura.
Pese a lo anterior, este sistema presenta varios inconvenientes. En primer lugar, la duración del mismo frente a las inclemencias del tiempo no es muy elevada. Por otro lado, no se pueden resolver de manera adecuada los encuentros y puntos singulares. Finalmente, la relativamente fácil aplicación de este producto, ha derivado en un uso indiscriminado y poco profesional, de modo que las impermeabilizaciones de cubiertas con clorocaucho que podemos encontrar, suelen presentar bastantes defectos de ejecución, dando como resultado soluciones poco efectivas y poco duraderas.

bituminosa

Láminas bituminosas

La impermeabilización de cubiertas con láminas asfálticas, es un sistema muy extendido y de probada eficacia. En nuestro país hay una gran tradición y empresas especializadas en estos productos, de modo que es una solución a tener en cuenta.
Dentro de las diferentes soluciones, es relativamente económica, pero su efectividad está condicionada en gran medida, a la buena ejecución de los trabajos.
El principal problema lo encontramos en la gran cantidad de juntas que se crean en toda la superficie de la cubierta así como que el trasiego de materiales es muy elevado en comparación con otros productos. La durabilidad de esta impermeabilización es aceptable, aunque menor que la que presentan los productos en base poliuretano, poliurea o láminas sintéticas en auge actualmente.

La tendencia actual es la impermeabilización de cubiertas mediante sistemas continuos y adheridos. Estos sistemas presentan fundamentalmente las siguientes ventajas:

  • menor número de juntas, lo cual aumenta la efectividad y reduce los puntos singulares y posibles fallos
  • al ser sistemas adheridos, la filtración del agua que pueda llegar a entrar por algún punto de la impermeabilización se reduce drásticamente
  • la durabilidad es mucho mayor que en los sistemas tradicionales

Dentro de los productos más utilizados, debido a su buen comportamiento y funcionamiento podemos encontrar los siguientes:

Membranas de PVC y EPDM

La utilización de membranas sintéticas está ganando adeptos por el buen resultado que dan este tipo de impermeabilizaciones. Al poder ejecutar grandes paños sin juntas, se mejora el comportamiento de la impermeabilización. Estos productos, de alta tecnología y prestaciones contrastadas, pese a tener un coste más elevado que los materiales tradicionales, requieren de menos mano de obra, aunque sí es cierto que debe ser más especializada.
En cualquier caso, se pueden alcanzar rendimientos muy elevados, especialmente con la lámina de EPDM. Aunque el mejor funcionamiento de las láminas es cuando se colocan adheridas al soporte, también admiten la colocación “flotante”, siendo ésta, en cualquier caso, menos recomendable.

Membranas de poliuretano “in situ”

El poliuretano es uno de los materiales con más aplicaciones en la construcción, especialmente, en todos aquellos aspectos relacionados con el agua.
Este material polimérico, presenta muy buenas propiedades de elasticidad y resistencia frente a los agentes atmosféricos, por lo que es un producto idóneo para las impermeabilizaciones de cubiertas y terrazas, incluso aplicados sobre los pavimentos existentes, sin necesidad de obras.
La ventaja fundamental es la aplicación continua sobre la cubierta, sin ningún tipo de juntas, lo que permite crear una lámina continua que garantiza una impermeabilización absoluta. Además no requiere de grandes equipos para su ejecución (se puede aplicar a rodillo o con máquina tipo air-less). Dentro de la variedad de productos, existe también la posibilidad de dar acabados de alta reflectancia que además de evitar las goteras, permiten aislar térmicamente al evitar la absorción del calor transmitido al incidir los rayos solares.

bituminosa
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Membranas de poliurea

Es el producto de mayor garantía y durabilidad de todos los existentes en el mercado. Como contrapartida, su coste es más elevado y requiere de maquinaria especial, ya que es un material bicomponente que además se debe mezclar en caliente y se aplica mediante proyección.
En cualquier caso, si queremos un sistema realmente efectivo y duradero, deberemos elegir este tipo de solución. Además como ventaja, cabe destacar que una vez proyectada la lámina, su alta reactividad hace que sea inmediatamente transitable, reduciendo así los tiempos de espera necesarios en otros materiales.