Tipos de pavimentos continuos: consejos para escoger el más adecuado

Bajo la definición de «pavimentos continuos» se engloban todos aquellos suelos artificiales construidos con compuestos químicos que no tienen juntas y que facilitan que la superficie quede completamente lisa y continua. 

Cuando los suelos continuos están bien instalados, pueden cubrir las necesidades de todo tipo de clientes por su resistencia, su diseño atractivo y su idoneidad tanto para exterior como para interior, siendo especialmente útiles en centros comerciales, garajes, tiendas, bares, etc. 

Además, gracias a sus propiedades mecánicas, los pavimentos continuos también se usan en las industrias metalmecánica, química, farmacéutica o alimentaria, muy exigentes en cuanto a resistencia, higiene y seguridad.  

Tipos de pavimentos continuos

No todos los tipos de pavimentos continuos son iguales. Su instalación y rendimiento dependen de los componentes y materiales que lo forman. Desde Lemara hemos elaborado una breve guía sobre los tipos de pavimentos continuos y sus principales características. 

Microcemento

El microcemento es un revestimiento para el suelo compuesto de una base de cemento mezclada con polímeros, fibras y áridos. Este tipo de pavimento continuo se considera de alta calidad y ofrece una estética moderna.  

Las ventajas del microcemento son:

  • Puede cubrir todo tipo de superficies.
  • Es decorativo (la mezcla admite pigmentación). 
  • Tiene alta resistencia a la abrasión y la compresión.
  • Es impermeable. 

Cemento pulido 

Los suelos de cemento pulido se fabrican con arenas silíceas gruesas y cemento. Su acabado es más «rústico» y de aspecto mineral que el microcemento. 

Algunas de las ventajas del cemento pulido como pavimento continuo son: 

  • Puede colocarse en interiores y exteriores.
  • Admite pinturas y estampados.
  • Es muy resistente y estable. 

Autonivelantes de resina epoxi 

Los suelos continuos de resina epoxi están compuestos por tres capas: un primer sustrato de hormigón, una capa imprimación y la capa superior de resina autonivelante. Ofrecen un acabado liso y continuo en el que destacan

  • Alta resistencia física y química.
  • Acabado brillante o mate, con numerosas posibilidades estéticas. 
  • Limpieza sencilla.

Autonivelantes cementosos

Este tipo de pavimentos continuos se utilizan a nivel industrial para nivelar aquellos suelos estropeados y que requieren mucha resistencia

Las ventajas de los autonivelantes cementosos son:

  • Fácil adherencia al sustrato/suelo sobre el que actúan.  
  • Resistencia a agentes químicos. 
  • Alta capacidad impermeabilizante. 
  • Facilidad de limpieza.
  • Elevada durabilidad. 

MicroTerrazo continuo

El MicroTerrazo continuo suele usarse en zonas con un tráfico peatonal alto. Se trata de un suelo versátil que puede instalarse tanto en interior como en exterior y cuyas ventajas son:

  • Facilidad de limpieza y desinfección. 
  • Amplias posibilidades de diseño.
  • Mantenimiento sencillo.
  • Reparación rápida y duradera en caso de rotura. 

Hormigones pulidos y abrillantados

Los hormigones pulidos son el tipo de pavimento continuo que ofrece un aspecto más llamativo y brillante. Se utiliza tanto en naves industriales como en aparcamientos, oficinas e incluso edificios residenciales. 

El hormigón pulido destaca por ser: 

  • Muy resistente al agua, golpes y sustancias abrasivas. 
  • Atractivo estéticamente. Sus posibilidades cromáticas son prácticamente infinitas.

Ventajas de los pavimentos continuos 

Los diferentes tipos de pavimentos continuos ofrecen soluciones sin juntas, son fáciles de limpiar, tienen muchas combinaciones de diseño y podemos elegir las propiedades que más nos interesen prácticamente a la carta.  

Algunas de sus principales ventajas son: 

Eficiencia alta 

Los pavimentos continuos aumentan la productividad del suelo y responden a altas exigencias mecánicas, químicas y estéticas. Gracias a su composición, asientan la base de hormigón o de cualquier otro material sin crear dilataciones. 

Las diferentes resinas permiten rellenar cualquier hueco haciendo que las juntas desaparezcan y ofreciendo las mejores prestaciones del material. 

Durabilidad y resistencia elevada 

Los pavimentos continuos superan en rendimiento a otros materiales como  el cemento pulido. Estos suelos son muy resistentes a la abrasión y al desgaste, dos propiedades que los convierten en aptos para suelos por donde pasa maquinaria pesada o expuestos a golpes y derrames químicos. 

Instalación y mantenimiento rápido 

Los diferentes tipos de pavimentos continuos tienen una base de mortero autonivelante en bajo espesor que hace que su ejecución y secado sea rápido. Esta característica también repercute en su mantenimiento. Puesto que no tienen juntas, los suelos continuos son fáciles de limpiar. Por eso son una solución recomendada para ambientes y entornos asépticos que requieren higienización máxima como hospitales, laboratorios, fábricas y almacenes de alimentos o cocinas profesionales. 

¿Los pavimentos continuos son impermeables? 

Una de las principales ventajas de los pavimentos continuos es que son impermeables, no porosos y antideslizantes. El motivo es que las resinas que los forman, junto con el resto de materiales usados para revestir el suelo, son resistentes al agua. Por eso son indispensables en industrias que trabajan con agua o hielo en cualquiera de sus procesos productivos. 

Además, y puesto que pueden aplicarse sobre terrazo, baldosas u hormigón, los pavimentos continuos pueden ser una buena idea para impermeabilizar garajes, aparcamientos o elementos comunes como por ejemplo terrazas o zonas con piscina. 

Este tipo de pavimentos requiere la instalación in situ por una empresa especializada. Además, como cada tipo de impermeabilizante de hormigón está formulado para dar soluciones a diferentes problemas, es importante contactar con profesionales para recibir el mejor asesoramiento al respecto. 
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