La impermeabilización de sótanos y fosos de ascensor es un caso especial porque el agua actúa por presión negativa: empuja desde el terreno hacia el interior, justo donde no es posible excavar. Por eso no se resuelve con pinturas, que el empuje del agua acaba desprendiendo, sino con técnicas aplicadas desde el interior: inyección de resinas de poliuretano y geles acrílicos para sellar vías de agua, juntas y el trasdós del muro, y morteros técnicos como revestimiento. En Lemara impermeabilizamos sótanos y fosos de ascensor con estas técnicas, partiendo siempre de un diagnóstico del origen del agua.
Las estructuras enterradas tienen una particularidad que condiciona toda la intervención: el agua llega desde el exterior, por el terreno o por el nivel freático, y presiona contra las caras interiores a las que sí tenemos acceso. Entender bien este fenómeno es lo que separa una reparación duradera de una que vuelve a filtrar en pocos meses. En esta guía explicamos por qué estos espacios requieren un tratamiento específico y cómo se ejecuta.
Por qué el sótano y el foso de ascensor son casos distintos
En una cubierta, la impermeabilización se coloca en la misma cara por la que incide el agua: trabaja a favor de la presión. En un sótano o un foso de ascensor ocurre lo contrario. El agua del terreno empuja desde fuera hacia dentro y la única cara accesible, una vez construido el edificio, es la interior.
Esto obliga a trabajar a contrapresión -también llamado a presión negativa-: la barrera impermeable debe resistir el empuje del agua que intenta despegarla desde detrás. Un revestimiento superficial o una pintura antihumedad no soportan esa presión y terminan abombándose o desprendiéndose. Por eso la solución pasa por técnicas que actúan en el propio soporte y en los puntos por donde entra el agua, no sobre la superficie.
El foso de ascensor añade un condicionante más: el agua compromete la maquinaria y las instalaciones eléctricas, y la normativa exige que el foso se mantenga seco. La intervención debe coordinarse con la empresa conservadora del ascensor y, en la mayoría de casos, se ejecuta desde el interior con el ascensor instalado.
Técnicas de impermeabilización a contrapresión
No existe una única solución: la adecuada depende del origen del agua, del estado del hormigón y de si la entrada es puntual o generalizada. Estas son las técnicas habituales.

La elección y combinación de estas técnicas es una decisión técnica, no comercial: se determina tras valorar cada caso.
Cómo se impermeabiliza un sótano o un foso de ascensor, paso a paso
1. Diagnóstico del origen del agua.
Antes de intervenir, se identifica de dónde procede el agua y cómo entra: filtración puntual por una junta, humedad generalizada por el muro o presencia constante por nivel freático. Este diagnóstico determina la técnica, y es la fase que condiciona que la reparación sea definitiva.
2. Achique y preparación.
Cuando hay agua acumulada, se achica y se seca la zona. A continuación se prepara el soporte: saneado del hormigón deteriorado y limpieza de las superficies y los puntos a tratar.
3. Sellado de vías de agua y juntas.
Se inyectan las resinas de poliuretano en las fisuras y juntas con filtración activa, y se tratan los encuentros entre solera y muro, que son los puntos por donde habitualmente colapsa la estanqueidad.
4. Impermeabilización del conjunto.
Según el caso, se completa con la inyección de geles acrílicos en el trasdós del muro o con la aplicación de morteros técnicos sobre las superficies interiores, hasta conformar una barrera continua frente a la contrapresión.
5. Comprobación.
Se verifica la estanqueidad de la intervención. En el foso de ascensor, se confirma que queda seco antes de restablecer el servicio, en coordinación con la empresa conservadora.
Particularidades del foso de ascensor.
El foso concentra varios factores que exigen experiencia específica:
- Espacio reducido y acceso limitado, que condiciona los medios y la forma de trabajar.
- Presencia de instalaciones eléctricas y mecánicas sensibles al agua.
- Exigencia normativa de mantener el foso seco para el funcionamiento del ascensor.
- Coordinación con la empresa conservadora del ascensor durante la intervención.
Por estas razones, el foso de ascensor rara vez admite soluciones genéricas: requiere un planteamiento ajustado a cada instalación.
Preguntas frecuentes sobre impermeabilización de sótanos y fosos de ascensor.
¿Por qué falla la pintura impermeabilizante en un sótano o foso de ascensor?
Porque actúa solo en superficie y no resiste la presión negativa. El agua del terreno empuja desde detrás y termina desprendiendo el revestimiento. La solución duradera trata el soporte y los puntos de entrada del agua, no la superficie visible.
¿Qué es la presión negativa o contrapresión?
Es la situación en la que el agua empuja contra la cara opuesta a la que se impermeabiliza. En las estructuras enterradas, el agua llega por el exterior y solo se puede intervenir desde el interior, de modo que la barrera debe resistir ese empuje sin despegarse.
¿Se puede impermeabilizar un foso de ascensor sin desmontar el ascensor?
En la mayoría de los casos, sí. La intervención desde el interior mediante inyecciones y morteros técnicos permite resolver las filtraciones sin retirar la instalación, siempre en coordinación con la empresa conservadora del ascensor.
¿Es necesario excavar por el exterior del sótano?
Normalmente no. Una vez construido el edificio, excavar por fuera suele ser inviable, por lo que la impermeabilización se ejecuta desde el interior con técnicas preparadas para trabajar a contrapresión.
¿Cuánto tiempo dura esta impermeabilización?
Correctamente diagnosticada y ejecutada, es una solución duradera, ya que actúa sobre el origen del agua y no solo sobre sus efectos. La durabilidad depende de la calidad de la ejecución y de un diagnóstico acertado del tipo de filtración.
¿Qué experiencia tiene Lemara en impermeabilización de sótanos y fosos de ascensor?
En Lemara impermeabilizamos sótanos y fosos de ascensor mediante inyección de geles acrílicos, resinas de poliuretano y morteros técnicos, partiendo siempre del diagnóstico del origen del agua antes de proponer la solución.
En Lemara abordamos cada filtración desde el origen, no desde el síntoma. Diagnosticamos por dónde y por qué entra el agua, elegimos la técnica que corresponde a cada caso y la ejecutamos con el rigor que exige una estructura enterrada. Si tienes humedades o filtraciones en un sótano o en un foso de ascensor, analizamos tu caso y te proponemos la intervención adecuada.