Absorbentes de humedad, ¿realmente funcionan?

La humedad nos rodea constantemente. Acciones cotidianas como ducharse, cocinar o encender la calefacción provocan cambios de temperatura que provocan la aparición de humedad ambiental. 

En caso de humedad excesiva en una vivienda, es habitual la aparición de manchas y hongos que, a su vez, pueden provocar daños en techos y paredes, así como desprendimiento de la pintura, mal olor, corrosión, sensación de frío, etc. Además, la humedad también puede provocar problemas de salud en las personas, como dolor de cabeza, alergia o rinitis.

Visto desde un punto global, combatir la humedad es un importante reto, no solo para garantizar nuestra salud, sino también para mejorar la seguridad de nuestro hogar. Por eso, en el mercado hay muchos productos para eliminar este problema habitual en muchos edificios. Los absorbentes de humedad son uno de ellos. 

¿Qué son los absorbentes de humedad y dónde se colocan? 

Bajo esta denominación se conoce a un conjunto de productos deshumidificadores no eléctricos que neutralizan los malos olores y otros problemas asociados a las humedades.

Aunque existen diferentes modelos, el funcionamiento de todos los absorbentes de humedad es el mismo. Generalmente se presentan en forma de cubo con un compuesto químico en su interior (cloruro de calcio, sales deshidratadas, gel de sílice, etc.) que convierte el vapor de agua en una solución salina líquida que, a su vez, se recoge en un recipiente que tiene incorporado el dispositivo. Normalmente, el compuesto químico es neutro e inodoro. 

Algunos modelos, como por ejemplo las bolitas absorbentes de humedad, se han diseñado para funcionar sin ningún aparato y poder colgarse en las perchas de los armarios.  Y es que, aunque pueden ubicarse en cualquier lugar de la casa, normalmente los absorbentes de humedad se ponen en las zonas más oscuras y húmedas como armarios, cocinas, lavaderos, baños, sótanos y garajes.

A pesar de estar pensados para interiores, algunos absorbentes como las bolsas antihumedad también se usan en coches, caravanas o embarcaciones.  

¿Qué elementos químicos son absorbentes de humedad?

Es posible que, ahora que sabes qué son los absorbentes de humedad, te preguntes qué tipo de materiales pueden cumplir esta función. 

Para ello debemos hablar de los compuestos higroscópicos, es decir,  aquellas sustancias capaces de absorber humedad del medio. Dentro de estas sustancias destacan el cloruro de sodio (sal), el cloruro de calcio, el cloruro de litio, el gel de sílice, las arcillas, las sales hidratadas, la zeolita, el bromuro de litio o sulfato de cobre. Sin embargo, y a pesar de su capacidad para absorber la humedad, algunos de estos compuestos son tóxicos y otros tienen un alto coste, por lo que no pueden venderse como productos absorbentes de humedad de uso general. 

Dentro de esta gama de productos en el mercado encontramos:

Tamiz molecular absorbente de humedad

Este producto se obtiene sintéticamente de compuestos de zeolita. La zeolita es un material microporoso que destaca por su capacidad para hidratarse y deshidratarse de un modo reversible.

Gel de Sílice (o Silica Gel) 

En contra de lo que su nombre indica, no es un gel sino un gránulo duro y semitransparente cuya capacidad de absorción varía en función de las condiciones ambientales. Se utiliza, en forma de pequeñas bolsas, en los  embalajes y empaquetados de ropa y productos electrodomésticos. 

Absorbentes de humedad fabricados con arcilla desecante (bentonita) 

Suelen comercializarse en sacos o en bolsitas absorbentes de humedad junto con otros materiales como el cloruro cálcico. Este material suele estar el dentro de los absorbentes de humedad cúbicos y de mayor tamaño. 

¿Realmente funcionan los absorbentes de humedad?

Los absorbentes de humedad son compuestos químicos con una gran facilidad para capturar el agua que está en suspensión en el aire (gran avidez por el agua) y, mediante una reacción química, condensarla para que se deposite en un recipiente. 

En este sentido, y de forma genérica, pueden contribuir a disminuir la humedad ambiental. Sin embargo, para que realmente la eliminasen de manera significativa, el aire de la habitación donde están ubicados debería permanecer estancado, algo imposible en una casa en la que se abren puertas y ventanas y en la que hay tránsito de personas. 

Además, estos productos no atacan al origen de las humedades, por lo que volverán a aparecer una y otra vez. Se trata únicamente de remedios poco profesionales que pueden «frenar» temporalmente un problema más complicado de solucionar. 
Entonces, ¿qué debo hacer si tengo problemas de humedades en casa?. Nuestro consejo para acabar con las humedades es que contactes con una empresa especializada en su tratamiento. ¡Desde Lemara te ofreceremos opciones profesionales y definitivas!

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