Nuestro proyecto del mes: Refuerzo estructural

nuevo proyecto de refuerzo estructural

Este mes nuestro proyecto estrella, ha sido un refuerzo estructural en Segovia. Se trata de una estructura formada por pilares de diferentes formas geométricas: cuadrados, circulares o rectangulares. Todos ellos forman un forjado reticular con casetones de bovedilla, de 25+5.

Nuestro trabajo dentro de este proyecto se basa principalmente en la ejecución de un refuerzo. Las acciones que hemos llevado a cabo son:

  1. Recrecido o zunchado de algunos pilares
  2. Recrecido inferior de algunos ábacos
  3. Refuerzo a cortante de algunos nervios

A continuación te contamos con más detalle en qué consisten estas acciones para que puedas conocer nuestra metodología. ¡Te impresionará el resultado final!

Recrecido de pilares

El zunchado o recrecido de pilares es un refuerzo que se ejecuta mediante el aumento de la sección resistente del pilar original, en la medida que determine el calculista.

La parte más importante para una buena transmisión de esfuerzos entre el pilar original y el recrecido es una buena preparación del soporte, de modo que la rugosidad de éste garantice el anclaje mecánico.

La ferralla del nuevo recrecido se debe anclar con la ayuda de resinas, y es muy recomendable el uso de separadores.

El uso de encofrados metálicos permite generar recrecidos de diversas geometrías, debido a la versatilidad en su montaje. Para los encofrados circulares se suelen utilizar moldes de fibra.

Los recrecidos se ejecutan en este caso con morteros técnicos de altas prestaciones (concretamente en esta obra PROPAM TECHNO FLUID) que se bombean con una máquina especial para proyección e inyección de morteros).

El resultado son pilares con un acabado visto, con las armaduras protegidas frente a la corrosión y con unas altas resistencias (incluso iniciales).

Recrecido de ábacos

El recrecido inferior de los ábacos es un trabajo complicado debido a la dificultad de los trabajos de preparación, encofrado y sobretodo de “hormigonado”.

Las tareas de preparación de superficie y ferrallado siguen los mismos procedimientos que en el caso de los pilares. Para resolver el problema del encofrado inferior utilizamos una cimbra, previo cálculo de la misma, adaptada a cada uno de los ábacos a recrecer.

El hormigonado se ejecuta con el mismo mortero de los pilares, y mediante el mismo proceso de inyección.

El resultado final son unos recrecidos de alta resistencia y acabado inmejorable, que se pueden desencofrar en pocos días.

Refuerzo a cortante de los nervios

En este caso, el recrecido por cara inferior de los nervios requiere de un buen equipo de trabajo debido a las complicaciones que hacen inviable un encofrado, sobretodo por la altura y rendimiento de los trabajos.

Las operaciones de preparación de los nervios y ferrallado se ejecutan siguiendo los procedimientos descritos anteriormente, aunque en este caso la armadura debe atravesar el forjado y se debe atar por la cara superior de éste.

Para ejecutar el recrecido, utilizamos la misma maquinaria de inyección que en los casos anteriores, pero en este caso para proyectar el material (en este caso PROPAM TECHNO SR) que debe ser tixotrópico para evitar su descuelgue.

Finalmente se hace un refinado manual para mejorar la geometría, así como el acabado superficial, ya que esto favorece en gran medida un mejor comportamiento del hormigón y una mayor durabilidad y vida útil.

Desde Lemara hemos quedado muy satisfechos con el resultado conseguido. ¿Y tú qué opinas?